Escondida bajo la sombra de las montañas de Tramuntana Lloseta es una sorpresa por descubrir. Es un pueblo tranquilo y con carácter, un pueblo hecho de gente trabajadora, amable y cercana que siempre tiene una sonrisa y una bienvenida cálida para el visitante. Lloseta es una opción diferente para pasar un día genial dentro del pueblo. También puede ser un punto de partida para otras excursiones o para descubrir el gran patrimonio natural de Mallorca y también de la humanidad: La Sierra de Tramuntana. Siempre hay un buen plan para hacer estancia en Lloseta. Gastronomía, cultura, patrimonio, naturaleza, deporte, compras Nunca habrás encontrado tanto y tan variado en un lugar con tanto encanto.

Natural

Lloseta ses naturaleza en estado puro. Mirando hacia el norte somos una de las puertas de entrada a la Sierra de Tramuntana, un paraíso para los amantes de los deportes de montaña: trekking, escalada, mountain bike.

Un paraíso

Un simple paseo a pie por los caminos de los alrededores de pueblo puede convertirse en toda una experiencia para el sentidos. Lloseta es el punto de partida perfecto para realizar diferentes excursiones en bicicleta o en coche a los pueblos vecinos de Alaró, Biniamar, Selva o Mancor inmersos de lleno dentro de las montañas.

Comercial

Pequeñas tiendas donde encontrarás siempre una sonrisa y un buen consejo pueden hacer redescubrir otra manera de comprar y de disfrutar del pueblo. También encontramos la artesanía heredada: cerámica, zapatos...

...y también gastronómica

Y se ha de culminar la visita con gastronomía de la buena. En Lloseta se puede disfrutar de auténticas experiencias culinarias con restaurantes de primera línea. No se puede pasar por alto uno de los productos estrella del pueblo. El cardenal; un dulce de reconocido prestigio.

Cultural

Un pueblo cómodo con fácil aparcamiento y distancias cortas para recorrer a pie. Una caminata tranquila permite descubrir los grandes monumentos que aún se preservan los 800 años de historia de la ciudad.

...y Patrimonial

Vale la pena sumergirse por las callejuelas de la parte antigua del pueblo y descubrir, paso a paso, rincones sencillos y escondidos con mucho encanto. El Teatro es otra parada obligatoria, un edificio con un diseño de vanguardia que genera una importantístima actividad cultural.

El nombre de Lloseta es de procedencia incierta. Hay diferentes teorías. Por una parte se piensa que podría ser una mezcla del término latino «laus» (alabanza) y el griego «eta» (castillo). Otra versión apunta a que Lloseta habría derivado del mosàrab «Llosada» o losa en su origen.

Los primeros vestigios de ocupación humana de Lloseta se remontan a las épocas pretalayótica y talayótica. En Lloseta encontramos cinco yacimientos, cuatro cuevas de enterramiento y un recinto fortificado correspondientes a estas culturas.

Pasaron por Mallorca los romanos, los vándalos, los bizantinos y finalmente los árabes pero poco o nada se sabe históricamente de estas dominaciones.

La verdadera historia del municipio comienza con la conquista de Mallorca por parte del rey Jaime I en 1229. Lloseta formaba parte del distrito musulmán de Qanarosa que en el reparto posterior a la conquista correspondió a Guillem de Montcada, vizconde de Bearn.

A la muerte de éste a su esposa entregó las posesiones a Arnau Togores, con la obligación de mantener a cada una de las fincas y tierras dos caballeros armados para su defensa.

En aquellos tiempos el pueblo tal y como se conoce no existía y había dos núcleos de población, uno era Lloseta más pequeño y el segundo era Ayamans más importante. Ambos fueron depender durante siglos de la vecina localidad de Binissalem.

Del catastro de 1578, sabemos que, en Lloseta y Aiamans, hay tres posesiones Lloseta, Son Pelai y s’Estorell-, una caballería -propiedad de Luis Togores- y ochenta propiedades casas y tierra. Las familias más poderosas eran entonces los Baile, Martín, Prats, Miguel y Ramón de Son Ramón.

En 1634 el rey Felipe III para compensar las ayudas dadas por los señores de Togores a la Corona, los nombró barones de Lloseta y cuentas de Aiamans con derecho de aministrar la justicia civil y criminal en todo el término.

Fue en el siglo XVII que comenzó a crecer la población para llegar a superar los 300 habitantes.

En la Guerra de Sucesión Española, el Reino de Mallorca, y por tanto Lloseta, tuvo una importante actuación. De un lado, el conde de Aiamans, Miquel Joan Ballester Togores, participa activamente en favor del bando borbónico.

De la otra parte, se sabe que veinte llosetins, junto con los hombres enviados por Binissalem, participaron por orden del virrey en la defensa de la costa de sa Porrassa y Santa Ponça, previendo el desembarco de las tropas de Felipe V.

Con nueva administración borbónica, los condes de Aiamans pasaron a tener un fuerte protagonismo como concejales del Ayuntamiento de Palma, creado en 1718.

Fue en el siglo XIX cuando Lloseta se convirtió al fin en municipio independiente logrando la independencia de Binissalem en 1812 con llorenç Catalá como primer alcalde de su historia.

Otro hito importante para el pueblo fue la llegada del tren con la instalación de la línea de ferrocarril Palma-Inca, en 1875. Esto supuso una mejora imporante para su desarrollo industrial. De un sistema agrario se pasó a una economía basada en la minería y posteriormente en la industria del calzado.

Ya como municipio autónomo, Lloseta vivió, en las primeras décadas del siglo XX, las manifestaciones del movimiento obrero.

Durante la II República se mantuvo un dominio de los partidos de derecha, aunque el consistorio elegido en 1931 fue derogado por Gobernación civil a petición de un grupo de llosetins.

Con I’esclafit de la Guerra Civil, los lIosetins que tomaron parte hubo nueve muertos. En Lloseta se organizaron las milicias y, a petición de éstas, fue llamado secretario del Ayuntamiento Abdon Homar. Además, se llama una nueva comisión gestora encabezada por falangista Joan Mut Jaume.

En la segunda mitad del siglo XX el pueblo experimentó una profunda transformación con un importante crecimiento demográfico derivado del buen funcionamiento de la economía local y también de la proximidad con la capital de la comarca, Inca. Este incremento poblacional provocó la urbanización de nuevos espacios y la actual trama de configuración urbana. Con todo Lloseta mantiene un casco urbano consolidado y rodeado de naturaleza.

Lloseta cuenta con dos importantes fiestas locales. La primera es la Virgen de Lloseta, patrona del pueblo y se celebra día 8 de septiembre. El acto central consiste en la celebración religiosa que se hace por la mañana en el templo parroquial, con la asistencia de las autoridades.

Además durante toda la semana previa se llevan a cabo diferentes actividades culturales, deportivas y de ocio.

La segunda fiesta se la celebración de la romería del Cocó, que se lleva a cabo el primer miércoles después de Pascua. Esta romería es la continuación actual del antiguo pancaritat con que los llosetins y llosetines veneraban a la Virgen en el oratorio construido en la antigua posesión de Son Ramón.

Este día las autoridades políticas y eclesiásticas inician la fiesta con un paseo desde el templo parroquial hasta el oratorio, donde tiene lugar la celebración eclesiástica. A lo largo del día, la actual avenida del Cocó es el punto donde se concentra la romería, que cuenta también con la presencia de visitantes de los municipios vecinos.

Por otra parte, Lloseta celebra mercado semanal los sábados en la plaza de España donde se puede encontrar una variada oferta sobre todo de productos agroalimentarios locales de calidad.

Uno de los acontecimientos que ha cogido más fuerza en Lloseta los últimos años ha sido la Feria del Zapato. Recogiendo la tradición de ser un pueblo de buenos zapateros, a principios del mes de junio se lleva a cabo esta iniciativa. En la feria se montan paradas con muestras de producto de las principales marcas que perviven en el pueblo y de otros municipios. También se realiza una demostración de cómo se fabrican zapatos de forma artesanal.

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Alojamiento

Cualquiera que se quiera alojar en Lloseta dispone diferentes posibilidades que garantizan comodidad, calidez y calidad. Por una parte está la oferta hotelera más clásica con dos establecimientos ubicados en el corazón del pueblo con un total de 22 habitaciones disponibles. Un antiguo casal señorial anexo a las casas de los Condes de Aiamans que incluye un Spa es una de las opciones y la segunda es una antigua casa de pueblo restaurada con mucho cuidado mezclando detalles modernos. En todos los casos la atención personal y cercana está garantizada. Por otro lado existe una amplia y variada oferta de alojamientos vacacionales con una 30 de posibilidades diferentes que van desde un apartamento dentro del pueblo a casas rurales con piscina y un equipamiento de lujo. Estos alojamientos ofrecen precios para todos los bolsillos y también la posibilidad de alquilarlos por noches o por semanas.

Finca Filicumis

Finca Filicumis

Filicumis es una finca de 1828 situada en la falda de la Sierra de Tramuntana a unos tres kilómetros del municipio de Lloseta. La casa es una típica finca mallorquina…

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